Visión de Prevención

  • NUESTRA VISIÓN DE PREVENCIÓN 

            Prevención:

 Es la preparación y disposición de medios y recursos para evitar la aparición o la profundización de todo tipo de violencia, maltrato o negligencia en contra de niñas, niños y adolescentes.

La prevención está relacionada con cualquier medida que permita reducir la probabilidad de que surjan  factores de riesgo en la vida de las personas, o bien interrumpir o aminorar su progresión. La prevención en el área social tiene el propósito  de evitar que se den situaciones que afecten negativamente el desarrollo pleno y positivo de las personas, de la familia y de la comunidad.

La prevención implica  contar con conocimientos sobre las causas e impactos de la violencia, el maltrato o la negligencia a la que están expuestas muchas niñas, niños y adolescentes y contar con estrategias para enfrentarla y frenarla adecuadamente.

SEPAMOS trabaja con el enfoque de niveles de prevención, que permite visualizar los actores responsables, la profundidad de las acciones y a las personas a las que están dirigidas. En este sentido los niveles de prevención en los que se debe intervenir son: Primordial, primaria, secundaria y terciaria.

            Prevención estructural:

 Es el conjunto de acciones y estrategias que debe realizar el Estado a través de las instituciones gubernamentales (ministerios, policía, gobiernos departamentales y municipales), judiciales, parlamentarias. Por medio de leyes, políticas estatales públicas, programas y proyectos, para  informar, sensibilizar y concientizar a la población en general sobre medidas para prevenir la violencia, el maltrato o negligencia en contra de niñas, niños y adolescentes, las causas y consecuencias de la violencia, la responsabilidad de los actores que deben garantizar la protección y seguridad de la niñez y adolescencia.

Es decir que comprende toda medida de carácter integral y general destinada a modificar las actitudes, prácticas, reacciones, acciones y omisiones que pedirán tener como efecto y consecuencia la violencia en el seno de la familia, en la escuela y otros niveles académicos, en el trabajo, en las comunidades indígenas originario campesinos y afrobolivianas, organizaciones políticas y sindicales y otros ambientes de interacción social.

             Prevención primaria:

 Es el conjunto de acciones que se llevan a cabo antes de la aparición de actos de violencia o maltrato en contra de niñas, niños y adolescentes (NNA), con el objetivo de abordar las causas o factores que producen o influyen  para que se ocasiones la situación no deseada. Es toda intervención con niños, niñas y adolescentes (NNA), pero también con las personas que se relacionan directamente con ellos, como son madres/padres de familia, profesores y profesores, profesionales de centros de atención de NNA, etc.), para incrementar los conocimientos generales sobre la temática, proporcionar pautas de relación y crianza positivas, de autodefensa, mejorar las condiciones psico sociales de NNAs (autoestima positiva, identidad, práctica de derechos y deberes, de valores y principios, etc.), incrementar la responsabilidad de las personas que tienen la función de proteger y dar seguridad a la niñez y adolescencia.

Es el nivel de prevención más eficaz y efectivo puesto que aporta a reducir la incidencia de la violencia y maltrato infantil.

Las acciones del nivel de prevención primaria están dirigidas a la niñez y adolescencia y a toda la población directamente relacionada con ella, con el fin de promover el surgimiento y/o consolidación de patrones, actitudes y hábitos proclives a vivir con calidad, en todas las áreas de la vida: social, económica, cultural, espiritual, para mantener una buena salud física, psicológica y espiritual y reducir el riesgo de desestructuración personal social.

             Prevención secundaria:

 Son acciones destinadas a la detección precoz  de  situaciones de violencia, maltrato o negligencia, limitando el daño o reduciendo las consecuencias del hecho, son intervenciones oportunas que enfrentan las situaciones al comienzo de su surgimiento.

En este nivel de prevención se trabaja con las llamadas “poblaciones de riesgo”, personas que por sus características o circunstancias están sujetas a un mayor peligro de sufrir violencia o maltrato o de ser agresores.

Por ejemplo se debe llegar a familias que están en situación de violencia intrafamiliar; a estudiantes de unidades educativas ubicadas en sectores conflictivos y con presencia de bares, cantinas o similares; a grupos de adolescentes expuestos a pandillas o similares, a niñas, niños y adolescentes (NNA) que viven o estudian en lugares de expendio de substancias psico trópicas o parecidos.

Las acciones del nivel de prevención secundaria apoyan a fortalecer las condiciones psico sociales de NNAs, dan orientación psicológica y social a las familias y a los propios NNAs, promueven la denuncia, apoyan a restituir los derechos vulnerados, promueven la toma de responsabilidad por parte de los garantes de protección primaria, como son padres/madres de familia, profesores y profesoras, entre otros.

Las acciones que se vayan a desarrollar en este nivel son más costosas, requieren de personal especializado en orientación psicológica y social, así como las personas que realicen talleres deben tener mayor pericia ya que estarán expuestas a situaciones y espacios conflictivos.

              Prevención terciaria: 

referido a la atención integral de niñas, niños o adolescentes(NNA) en situación de violencia  y sus familias, prevé la intervención psicológica, social, médica, legal para la restitución biopsicosocial,  hasta el restablecimiento de los derechos vulnerados.

Comprende aquellas medidas dirigidas al tratamiento terapéutico y a la rehabilitación de las personas afectadas, hasta la superación del trauma generado por cualquier tipo de violencia o maltrato. Se trabaja cuando ya ha habido una interacción abusiva prolongada o extrema (como la violación), proporcionándoles a las NNAs en situación de violencia sexual y a sus familias estrategias de autodefensa, construcción de habilidades de resiliencia, reelaboración del trauma, construcción de habilidades psico sociales positivas, además de apoyo especializado en las áreas social, médica y pedagógica, hasta lograr la total restitución emocional de la niña, niño o adolescente y de su familia.

La prevención terciaria alcanza también la persecución y castigo de los agresores a través de la denuncia y judicialización de los casos de violencia que así lo amerite, que debe considerar el acompañamiento psicológico y social a las personas afectadas y sus familias durante el proceso, para brindar orientación profesional especializada en las áreas psicológica y social, mediante la cual la niña, niño o adolescente y sus familias reciben contención emocional, información sobre las etapas del proceso, guía y orientación durante todo el proceso legal, precautelando su integridad emocional. Desde la denuncia, el enjuiciamiento, hasta la sentencia ejecutoriada de los agresores. Se denomina prevención terciaria porque todas las acciones están dirigidas a evitar que las NNAs vuelvan a estar en situación de violencia sexual, y con el castigo a los agresores que no vuelvan a agredir a otras niñas, niños y adolescentes.